PREVENCIÓN DE
RESIDUOS DE ANTIBIÓTICOS EN LECHE
La producción de leche sin residuos de antibióticos debe
ser considerada una obligación en el tambo.
Es importante, por lo tanto, implementar un programa para reducir el
riesgo de contaminar le leche de tanque con residuos antibióticos.
Los componentes esenciales del programa incluyen la prevención
de la enfermedad, el desarrollo de protocolos accionares de tratamiento
y de casos de mastitis clínica.
Se puede encontrar residuos de antibióticos en leche por las
siguientes causas:
-
No cumplir con el período de retirada del antibiótico indicado
por el laboratorio.
-
Falta de identificación de animales tratados.
-
Uso de drogas "extra rótulo".
-
Falta de registros.
-
Utilización de productos para vacas secas en vacas lactantes.
-
Ordeño accidental de vacas recientemente secadas y tratadas.
-
Vacas paridas con períodos cortos de secado.
-
Descartar únicamente la leche del cuarto tratado.
Se debe recordar que en toda vaca tratada se debe descartar la leche total
de los cuatro cuartos ya que la distribución del antibiótico
en sangre produce la contaminación de la leche total de la vaca,
aun en tratamientos intramamarios de un solo cuarto.
Existen en el mercado medicamentos
que pueden utilizarse estratégicamente en vacas lactantes para otras
enfermedades diferentes a la mastitis, por no producir residuos en leche,
y por lo tanto no es necesario descartar la leche de los animales tratados.
Sin embargo, es importante considerar que los mismos no deben utilizarse
para el tratamiento de mastitis, ya que tiene pobre distribución
en ubre y no son efectivos para curar la enfermedad.
Toda droga indicada para el tratamiento de mastitis
clínica deja residuos con diferentes períodos de retiro en
leche. Por lo tanto, las drogas q no produzcan residuos, son justamente
las que no llegan al sitió de infección en la ubre y no deben
utilizarse para el tratamiento de mastitis.
No se debe especular con un efecto de dilución
antibiótica en tambos con muchas vacas de ordeño y el envío
de la leche de un solo animal tratado al tanque. La leche de un animal
tratado contamina un tanque con la leche de más de 2.500 vacas y
las pruebas disponibles en el mercado permiten su detención.
Es importante ordeñar los animales tratados al final del ordeño
e identificarlos por medio de bandas en las patas, pintura con aerosol,
crayones para marcar ganado, etc.
El uso adecuado de los medicamentos en el tambo,
de acuerdo a las indicaciones del laboratorio (dosis), vía de administración,
intervalos y período de retiro en leche) evita la aparición
de residuos.
TERAPIA AL SECADO
La tasa de nuevas infecciones de la ubre en la
primera etapa del período de vaca seca es más de seis veces
mayor que la observada durante la lactancia. La susceptibilidad a las nuevas
infecciones se incrementa nuevamente antes del parto.
El aumento de incidencia de infecciones durante
el principio del período de vaca seca resulta en un número
elevado de cuartos infectados al parto.
Se estima que sin terapia al secado, entre el 8
a 12% de los cuartos mamarios, en un rodeo con un nivel de infección
promedio, se infectará durante el período de vaca seca. Estas
infecciones producen mastitis clínicas y disminución de la
producción láctea en la siguiente lactancia.
Por estos motivos se desarrolló la terapia
al secado que ofrece las siguientes ventajas:
-
Comparada con el tratamiento en lactancia tiene la ventaja de proporcionar
dos funciones: curación de cuartos infectados (mastitis subclínica)
y prevención de nuevas infecciones.
-
La posibilidad de usar productos de liberación lenta, garantiza
un largo período de contacto entre en antibiótico y las bacterias
de la ubre (mínimo tres semanas).
-
Reduce el nivel de infección del rodeo al inicio de la nueva lactancia.
-
Por administrarse en vacas secas, no existen residuos de antibióticos
en la leche.
-
Existe una mayor taza de curación de cuartos infectados con Staphylococcus
aureus en comparación con la terapia en lactancia (más
del 50% contra un 20a 30%).
-
Los tejidos productores de leche afectados por la infección pueden
regenerarse antes del parto.
-
Es el momento ideal para tratar la mastitis subclínica (productora
del 70% de las pérdidas económicas por mastitis).
-
Reduce el nivel de mastitis clínica al parto.
Tratamiento sistemático
vs. tratamiento selectivo al secado
La terapia al secado se recomienda en forma sistemática
para el tratamiento de todos los cuartos de todas la vacas. La terapia
al secado selectiva consiste en tratar solamente los cuartos o vacas infectadas,
en base a la historia de la de mastitis clínica, test mastitis California
(CMT) y resultado de cultivos de vacas individuales próximas al
secado (menos frecuente).
Los dos primeros criterios no discriminan eficazmente
entre vacas o cuartos infectados o sanos. El CMT puede presentar hasta
un 40% de resultados falso-negativos y las vacas infectadas que no reaccionan
a la prueba no se estarían tratando si se hacen terapia selectiva
en base a los resultados de este tipo de análisis.
La bacteriología y antibiograma de vacas
individuales al secado permite identificar con mas seguridad a las vacas
realmente infectadas, pero hacer terapia selectiva en base a los análisis
bacteriológicos de sin cubrir el otro objetivo de la terapia que
es la prevención de nuevas infecciones en cuartos mamarios sanos.
La terapia selectiva puede indicarse en rodeos con muy
baja prevalencia e incidencia de mastitis en los que se comprueba excelentes
condiciones higiénico sanitarias y de manejo.
De cualquier manera, aún en rodeos con bajos niveles
de recuento de células somáticas, se demostró una
diferencia productiva de 179 kg de leche durante los primeros 120 días
de lactancia en favor del grupo de vacas que recibió la terapia
masiva al secado.
trabajos neocelandeses una diferencia significativa en
la disminución de las tasas de nuevas infecciones intramamarias
con respecto al Streptococcus uberis, a favor del grupo con terapia
total.
En nuestro país el tratamiento de todos los
cuartos de todas las vacas presenta entre un 0,5 a 0,8% del valor de la
leche producida en una lactancia.
Un cuarto infectado tratado al secado y curado al
parto producirá un 90% de su potencial la próxima lactancia.
Contrariamente, un cuarto no tratado que se infecte durante el período
de vaca seca, producirá un 30 a 40% menos de leche en la lactancia
siguiente.
Si la terapia al secado fuera discontinua
los niveles de infección se incrementan por las neoinfecciones del
secado. Hasta tanto no se descubran otros matocos de prevención
de infecciones en el periodo de vacas secas, la terapia al secado de todo
los cuartos y todas las vacas será una parte esencial de los programas
de prevención y control de mastitis.
El desafío para el futuro de diseñar
nuevos productos para el secado que incrementen la protección contra
las infecciones que ocurren al final del período de vaca seca y
al parto.
En el caso de vacas infectadas con staphylococus
aureus, se puede combinar el tratamiento intramamario con un tratamiento
parenteral (inyectable). La elección de antibiótico se realizará
en base a los resultados de antibiogramas a partir de las muestras de leche
de la vaca a tratar.
LA ADMINISTRACIÓN INTRAMAMARIA
La forma en que se realiza la administración
intramamaria de antibióticos en muy importante tanto para lo tratamientos
de casos clínicos durante la lactancia como para la terapia de secado.
El esfínter del pezón y la pared del
canal del pezón son las defensas naturales de la glándula
mamaria contra el ingreso de microorganismos; cuando se introduce un elemento
a través del esfínter se está incrementando sensiblemente
el riesgo de infección y, si además se daña la capa
interna de queratina que tapiza el canal, los microorganismos encuentran
una puerta de entrada más apropiada para invadir el tejido glandular
mamario.
La queratina constituye una barrera física
para contiene además ácidos grasos bactericidas que actúan
también como defensa. Si la cánula de un inyector intramamario
se introduce más de 2 mm, o si la maniobra se hace con violencia,
se daña la queratina y por más que se esté colocando
un antibiótico, la carga bacteriana que es capaz de ingresar al
cuarto mamario es muy alta y la infección muy probable. Esto es
especialmente importante a tener en cuenta cuando se realizan los tratamientos
al secado, ya que la vaca no volverá a ser ordeñada y, por
lo tanto, la ubre no será liberada de bacterias y toxinas.
Método
En todos los casos de administración intramamaria
se debe ordeñar bien a fondo antes de comenzar y limpiar y desengrasar
la punta del pezón, preferentemente con algodón y alcohol
70*. Con las manos limpias (que pueden también lavarse con alcohol)
y sin tocar la punta de la cánula del inyector ni la punta del pezón
que ah sido desinfectadas introduce la cánula apenas 2 mm y se empuja
suavemente el émbolo del inyector.
Si en pleno invierno el producto se ha endurecido
es conveniente entibiarlo con las manos, o cerca de un mechero o estufa,
antes de aplicarlo; si para introducir el medicamento se debe hacer fuerza,
el mismo saldrá violentamente del pomo y dañará
la capa de queratina del canal del pezón.
Una vez inyectado el producto, puede tomarse el
pezón entre dos dedos y apretarlo suavemente, mientras con la otra
mano se masajea hacia arriba, desde el pezón hacia el cisterna de
la ubre, de manera de colaborar con la difusión del antibiótico
en la glándula.
Como última maniobra se realiza el diping.
(figura 6F) En el caso de la terapia de secado, se está comenzando
a recomendar el uso de selladores de barrera, de manera de evitar el ingreso
de microorganismos ambientales que no siempre son distribuidos por los
antibióticos que se administran.
Alderete Antonella