Primeros Auxilios

  Cuando una persona se lesiona o enferma repentinamente, transcurren lapso antes de que pueda recibir asistencia médica, y lo que hagamos o nos abstengamos de hacer durante ese intervalo es de tal importancia que pueda significar la vida o la muerte de la víctima. En los casos graves es vital llevar la paciente, llame inmediatamente una ambulancia.
    Los primeros auxilios son las medidas de asistencia que podemos proporcionar mientras llega el médico. Antes uno mismo, antes la propia familia y ante el prójimo estamos obligados a conocer y entender los procedimientos sencillos que pueden aplicarse, rápida e inteligentemente,  en caso de urgencia.
  índice
Accidentes Automovilístico
Ahogamiento
Ampollas
Apendicitis
Astillas
Ataque cardiaco
Atragantamiento
Coma diabético
Cómo mover a una persona herida
Contusiones
Convulsiones
Corazón, ataque al
Cortaduras
Cráneo: Lesiones, Fracturas, concusiones
Choque: cómo tratarlos
Choque eléctrico
Choque insulínico
Descarga eléctrica
Desmayos
Diabetes
Dislocaciones
Enfriamiento
Envenenamiento
Escaldaduras graves
Escaldadura leves
Esguinces
Espinas
Esquirlas
Estómago, dolor de
Excoriaciones
Fractura de la columna vertebral
Fractura de la pierna o del brazo
Fractura del cráneo
Fractura de los huesos
Furúnculos
Gargantas, cuerpo extraño en la
Hemorragias intensa
Hemorragias nasal
Heridas punzantes
Insolación
Intoxicación por ingestión de sustancias
Intoxicación por monóxido de carbono
Mordeduras de animales
Mordeduras de víboras
Nariz, cuerpo extraño en la
Nariz, hemorragia
Objetos tragados
Oído, dolor de
Ojo, cuerpo extraño en el
Ojo "morado"
Orzuelos
Paro respiratorio: respiración artificial
Paro respiratorio y falta de pulso:
resucitación cardiopulmonar
Partos: casos urgentes
Pérdida del conocimiento por causa desconocida
Picaduras de abeja, avispa, moscardón
Picadura de arañas venenosas y alacrán
Picadura de garrapata
Picadura de hormigas, niguas, mosquitos
Picadura de víbora
Plantas venenosas
Quemadura grave
Quemadura leve
Quemadura química
Quemadura solar
Rasguños
Raspones
Respiración artificial
Resucitación cardiopulmonar
Torceduras
Normas Generales de los Primeros Auxilios
1. Cuando se disponga a ayudar a una persona seriamente lesionada, asegúrese, ante todo, de tres cosas que constituyen al ABC de los primeros auxilios:
    A. Compruebe si el conducto respiratorio no está  obstruido por la lengua, las secreciones o algún cuerpo extraño.
    B. Asegúrese de que la persona respira. Si no lo hace, adminístrele respiración artificial.
    C. Averigüe si el paciente tiene pulso. si no lo tiene, recurra a la resucitación cardiopulmonar o RCP. Mientras administra la RCP, compruebe si sangra la persona lesionada.
2. No pierda un instante si el accidentado sangra con profusión, si ha tragado veneno o si el corazón o la respiración se han detenido. Cada segundo puede ser decisivo.
3. Recuerde que es de vital importancia no mover a una persona con lesiones graves en el cuello o en la espalda, a menos que sea indispensable apartarla de otro peligro.
4. Inicie los primeros auxilios con esta medida: mantenga a la víctima acostada y quieta. si ha vomitado y no es probable que se  haya fracturado el cuello, vuélvale la cabeza a un lado para evitar que se asfixie. Consérvela abrigada.
5. Si es posible, encargue a  alguien que pida una ambulancia o llame al médico mientras usted administra los primeros auxilios. Debe indicarle al médico la naturaleza del caso y preguntarle lo que se debe hacer por el paciente mientras él o la ambulancia llagan.
6. Examine al paciente con delicadeza. Aflójele la ropa que pueda apretarle; si es necesario, córtela para evitarle movimientos bruscos o nuevos dolores. No despegue las telas adheridas a las partes quemadas.
7. Tranquilice a la víctima y trate de conservar la calma usted mismo. La serenidad del que auxilia puede disipar los temores y el pánico del herido y convencerlo de que no hay motivo de alarma.
8. No obligue a tragar líquidos a una persona inconsciente o semiconsciente; los líquidos pueden asfixiarla. No trate de reanimar con golpes o sacudidas a alguien que haya perdido el conocimiento.
Nota sobre la resucitación cardiopulmonar

ESTA TÉCNICA puede salvar vidas, pero requiere habilidad, adiestramiento y práctica. Para estar preparados en cualquier urgencia, por lo menos un miembro de cada familia debería aprenderla. Los inexpertos pueden causar graves daños al paciente.

  Botiquín  de primeros auxilios
   REÚNA desde hoy mismo los materiales de primeros auxilios; antes de que lo necesite. No los agregue al revoltillo del botiquín del baño, con la pasta dentífrica, las horquillas, etcétera. Por el contrario, dispóngalos en una caja adecuada (como podría ser una caja pequeña de herramientas con tapas de bisagras), de manera que todo esté a la mano cuando se requiera. Marque claramente cada cosa, indicando para qué sirve. Guarde en la caja un ejemplar de este Manual.
   No cierre el botiquín con llave: podría verse obligado a buscar la llave cuando los segundos son preciosos. Compruebe con frecuencia el equipo y reponga los artículos gastados o que ya hayan caducado.
  Lista de materiales
(Todos estos artículos pueden obtenerse sin receta médica)
Apósito de gasa esterilizada( de 10 x 10 cm) envueltos por separado para limpiar heridas  y cubrirlas después.
Rollo de tela adhesiva o esparadrapo de cinco centímetro de anchura, para fijar los apósitos estériles sobre las heridas y otros usos.
Caja de diversos apósitos adhesivos (""curitas"", etcétera).
Rollo de tela adhesiva o esparadrapo de 2,5 cm de anchura.
Paquete de algodón.
Frasco de medio litro de solución salina estéril ( una cucharadita cafetera rasa de sal en medio litro de agua hervida).
Antiséptico suave para heridas leves (consulte con el farmacéutico)
Tubo de vaselina u otro ungüento neutro.
Frasco de loción de calumnia para quemaduras solares, picaduras de insectos, erupciones, etcétera.
Frasco de jarabe de impecacuana para provocar vómitos.
Carbón activado en polvo para absorber venenos ingeridos.
Caja de bicarbonato de sodio.
Frasco de tamaño pequeño con espíritu aromático de amoniaco.
Par de tijeras.
Par de pinzas o tenacillas.
Paquete de agujas.
Navaja afilada o paquete de hojas de afeitar de un solo filo.
Cuenta gotas ( para colirios)
Taza con escala de medir.
Termómetro bucal.
Lavaojos.
Bolsa de agua caliente.
Bolsa para hielo.
Caja de fósforos de madera.
Linterna eléctrica de bolsillo.
ADVERTENCIA: Deseche los medicamentos viejos y guarde los demás, con su etiqueta, fuera del alcance de los  niños.

    Recuerde que los medicamentos no duran indefinidamente. Pueden perder su virtud o evaporarse y dejar concentraciones tal vez nocivas.
    Para evitar que se deterioren , conserve todos los frascos los frascos tapados  herméticamente. Guarde las medicinas en un lugar frío, seco, de preferencia oscuro.
No guarde médicamente recetados que hayan sobrado de una enfermedad anterior.
    Deseche cualquier preparación que haya cambiado de color o de consistencia, o que se haya enturbiado. Por ejemplo, evite el uso de estos productos si son ya viejos: tintura de yodo, colirios, líquidos para lavados de ojos, gotas nasales, remedios para la tos, ungüentos.
    Nunca guarde el queroseno( petróleo), la gasolina, el aguarrás y otros líquidos inflamables o venenosos en botellas de refrescos, donde pueden  ser una tentación para los menores.
    Mantenga fuera del alcance de los niños todas las sustancias tóxicas (como las sosa cáustica) y los medicamentos, aunque se vendan sin receta médica, como la aspirina.
Accidentes Automovilísticos
    LAS HERIDAS pueden ser graves, y acaso estén muy lejos los profesionales que pueden prestar ayuda. Guarde un ejemplar de este manual de primeros auxilios en el automóvil junto con en equipo de urgencias (vea la pág. Se recomienda que también lleve en su auto lo siguientes.
Al dar los primeros auxilios, hay que tener en cuenta que mover a la persona accidentadas y tratar de sacarla rápidamente del automóvil puede causar graves daños, especialmente si el herido sufrió lesiones en la columna vertebral o tiene una  pierna rota. Los primeros auxilios deben proporcionarse inmediatamente, dentro del vehículo si es posible, y antes de tratar de mover al accidentado, salvo en los casos siguientes: a) Si el vehículo está ardiendo; b) cuando se haya derramado gasolina y el peligro de incendio sea grande, y c) en los accidentes ocurridos en una carretera de mucho tráfico y altas velocidades, por el riesgo de un segundo accidente.
Al examinar a la víctima, siga cuidadosamente estas reglas:
1. Asegúrese de que respira y tiene pulso.
2. Averigüe si hay hemorragia.
3. Vea si hay heridas o fracturas.
4. Aplique los primeros auxilios apropiados.
5. En casos de fracturas, espere al médico. Si hay que trasladar al paciente, siga con cuidado los procedimientos indicados para las fracturas y para mover a los heridos.
[haga click en las fotos para verlas a pantalla completa]
  Ahogamiento
    PRIMEROS despeje el conducto respiratorio colocando al paciente boca bajo o haciéndole bajar la cabeza. Empiece la respiración artificial de boca a boca (V.la pág Si el corazón se ha detenido será necesario aplicar en seguida la resucitación cardiopulmonar o RCP (pág 28).
  Ampollas
    LA EPIDERMIS que cubre una ampolla es la mejor protección contra las infecciones. nunca las revientes.
  Si la ampolla se ha reventado ya, lave la zona con agua y jabón y cúbrala con un apósito esterilizado.
  Astillas, espinas o esquirla
Si el cuerpo extraño se  ha clavado en el ojo, o en la nariz, el oído o la boca, recurra médico inmediatamente. De lo contrario, proceda de la forma siguiente:
   Lávese las manos y lave después con agua y jabón la piel que rodea a la astilla o esquirla. Esterilice una aguja y pinzas (como las de depilar) hirviéndola diez minutos en agua calentándolas  en la llama de un fósforo (en este caso deberá quitarle lo ahumado con gasa estéril). Afloje con la aguja la piel que cubre o rodea el cuerpo extraño clavado y extraiga éste con lasa espinas .Exprima suavemente la herida .  Si la astilla o espina se rompe , o si está alojada profundamente, consulte con el médico.
  Ataque cardiaco
LOS SÍNTOMAS comunes del ataque cardiaco son: gran dificultad para respirar; dolor en el centro del pecho, que a veces se extiende por el cuello o los brazos y ocasionalmente por la parte superior del abdomen. El paciente quizá sude y pierda conocimiento. Llame una ambulancia y avise al médico. Si la persona aquejada tiene dificultad para respirar, no la obligue a acostarse. Ayúdela a adoptar la postura que le sea más cómoda sin moverla del lugar. Aflójele la ropa apretada  (cinturón, cuello, faja, sostén, etc.). No trate de levantar ni transportar al enfermo. No le dé a beber ningún líquido. Conserve usted la serenidad y trate de tranquilizar al paciente. Ensaye mentalmente los procedimientos de la resucitación cardiopulmonar (V. la pág. 28) por si el enfermo pierde el pulso y deja de respirar.
Atragantamiento
Si el atragantado es un niño pequeño, sosténgalo de los tobillos, dejando colgar la cabeza hacia abajo. Ábrale la boca, tírele de la lengua y deje que caiga el cuerpo que obstruye la garganta. Si el niño es más grande, póngalo con la cabeza hacia abajo sobre el brazo o la pierna. Límpiele rápidamente la garganta con los dedos y tírele de la lengua. Si el atragantado es un adulto, póngalo de costado para que la cabeza quede más baja, o bien oblíguelo a que se incline sobre el respaldo de una silla, con la cabeza mas baja que la línea de los hombros. Limpie la garganta con los dedos y tire de la lengua. Si la víctima tiene dificultad para respirar después que haya salido el cuerpo extraño, inicie la respiración de boca a boca (V. la pág. 26).
    Consulte con el médico si no es expulsado el objeto, aunque los síntomas cedan.
    En el atragantamiento con comida proceda rápidamente. Póngase en pie detrás de la persona atragantada, abrácela por la cintura, dejando que la cabeza y los hombros se doblen para adelante. Luego cierre usted una mano, formando un puño que tomará con la otra mano para colocarlo contra el abdomen de la víctima, entre el ombligo y las costillas. Hunda con fuerza el puño en esa región (el epigastrio), haciendo al mismo tiempo un movimiento súbdito hacia arriba. Repita la maniobra varias veces si es necesario. Al aplicar presión por debajo del diafragma, el aire de los pulmones se comprime y sale con fuerza, haciendo que el bocado atragantado salga disparado como el tapón de una botella. Otro procedimiento: Ponga a la víctima de costado y déle un golpe fuerte en los hombros. Ábrale la boca y, con el índice y el pulgar, extraiga el bocado. (Aparte la lengua con el mango de una cuchara al realizar esta operación.)
    Si la persona que se atraganta está sola, debe intentar cualquier procedimiento que aplique fuerza debajo del diafragma: por ejemplo, oprimiendo el abdomen contra el borde de una mesa o fregadero, o utilizando el propio puño. Así podría lograr suficiente presión para expulsar el cuerpo extraño.
Coma diabético y choque insulínico
    SI UNA persona da muestra de confusión o de incoherencia, o pierde el conocimiento sin razón aparente, quizá sea diabético que sufre un choque insulínico o un coma diabético. El tratamiento es diferente según el caso.
    EL choque insulínico es resultado de un descenso demasiado rápido del nivel de azúcar en la sangre del diabético. Los síntomas se presentan rápidamente. El diabético suda y está nervioso; su pulso es rápido; su respiración superficial. puede mostrarse confuso y balbuciente. Si está consciente y puede tragar, hay que darle azúcar, jugo de fruta o refrescos dulces. Si no puede deglutir, o si no se recupera rápidamente, llame usted un médico o una ambulancia.
    Los síntomas del coma diabético se manifiestan gradualmente. La piel del enfermo estará rubicunda y seca; tendrá la lengua también seca; su conducta será torpe y su respiración difícil; y su aliento tendrá olor a frutas (como el de la manzana o el líquido para quitar el esmalte de las uñas). El coma diabético requiere asistencia médica y hospitalización de urgencia para salvar la vida del paciente.
Como mover una persona herida
Se puede dañar más a un herido por moverlo, si la lesión interesa la columna vertebral (cuello o espalda). Consiga usted un médico o una ambulancia, si es posible, y mientras tanto cubra al paciente, donde esté, con mantas o abrigos. No cambie de postura a la víctima hasta que conozca la naturaleza de sus lesiones, a menos que sea absolutamente necesario  moverla para impedir otro accidente. Si es posible, deslice bajo el cuerpo del herido una manta o una chaqueta larga para arrastrarlo sobre ella. Cuando sea indispensable esto último, arrástrelo a lo largo, y no de lado. Si es necesario levantarlo, no lo doble elevando solamente los pies y la cabeza. Sosténgale el cuerpo de manera que lo levante sin encorvarlo. Mientras no éste seguro de que no hay lesiones en el cuello o la espalda, no trate al herido grave como si fuera un fardo, metiéndolo en un automóvil para llevarlo a toda velocidad al pueblo más cercano. Si es absolutamente necesario transportarlo, hágalo en postura reclinada o semiacostada. De ser posible, en camilla. Lo mejor es utilizar una puerta o una tabla ancha. A falta de ésta, haga una camilla con mantas y palos, o con chaquetas abotonadas, con las mangas vueltas hacia adentro y los palos metidos con las mangas. Use una silla (llevada a cuestas por dos personas) para bajar a heridos por escaleras angostas o tortuosas. Cuando informe usted de un accidente, indique claramente al médico o al servicio de ambulancias la naturaleza del mismo y de las lesiones. Pida consejo sobre la forma de proceder más segura.

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ALUMNA: LUCIA PUCHETA
CURSO: 9''B''
PROFESOR:ALEJANDRO PICCIOCHI
 


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