INSOLACIÓN

LA PERSONA insolada está débil, irritable, aturdidas y con náuseas. Deja de sudar. La piel se le pone caliente y seca. La temperatura corporal  le sube considerablemente, quizá hasta más de 40º C. Puede perder el conocimiento. Déle tres o cuatro vasos de agua fría, con medida cucharadita de sal disuelta en cada uno; procure que beba un vaso cada 15 minutos. También es bueno el jugo de toronja, naranja o limón. Enfríe rápidamente al enfermero. Acuéstelo en un lugar sombreado y arrójele agua fría en grandes cantidades o envuélvale la cabeza en toallas húmedas, frías, y el cuerpo en una sábana húmeda. Déle masaje en las piernas, hacia arriba y en dirección al corazón. Hágale tomar bebidas frías, pero no alcohólicas. Llame una ambulancia o lleve a la víctima al hospital.

La insolación leve (dolor de cabeza, fatiga extrema, mareos, piel fría y pegajosa, a veces desfallecimiento) puede tratarse con el reposo en su lugar sombreado, y aplicando toallas frías en la cabeza de la persona insolada.


 
 
 

INTOXICACIÓN POR INGESTIÓN DE SUSTANCIAS



1. Si dispone del antídoto recomendado en el frasco que contenía la sustancia tóxica, adminístrelo.

2. Llame inmediatamente al médico o a un centro de información contra intoxicaciones. Diga qué sustancia sabe o cree usted que ingirió el enfermo y siga las instrucciones que le dé el facultativo.

3. Si no puede usted obtener consejo médico, o si desconoce la sustancia o el antídoto, diluya el tóxico en el estómago administrando al intoxicado varios vasos de leche o de agua. No le provoque vómitos.

4. Si sabe que la sustancia es un ácido fuerte (como el fénico) o un álcali (como la lejía y el amoniaco) -puede suponerse que es uno cuando la boca de la víctima aparece quemada-, o si se trata de una sustancia volátil (como el queroseno o la gasolina), es especialmente importante no provocar vómitos: trate de diluir y neutralizar las sustancias en los primeros minutos después de haber sido ingerida. Si han transcurrido más de 15 minutos, no pierda tiempo, vaya de inmediato al hospital más cercano.

Para neutralizar los ácidos diluya dos cucharaditas de bicarbonato de sodio en un vaso de agua. Los álcalis se neutralizan con una cucharadita de jugo de limón o de vinagre en un vaso de agua. Luego dé al intoxicado un vaso de leche o cuatro claras de huevo crudo. Si la sustancia es queroseno, gasolina o un disolvente parecido, adminístrelo sencillamente cuatro o cinco vasos de agua. Lleve a la víctima con un médico o a un hospital. Guarde siempre el frasco de la sustancia tóxica para mostrárselo al médico.

5. Si la sustancia tóxica es desconocida, pero se sabe que no es cáustica (por no haber quemaduras en la boca o en la garganta), haga vomitar al paciente. Déle para ello dos cucharadas soperas de impecacuana (una, si se trata de un niño) y cuatro o cinco vasos de agua. Si no se produce el vomito a cabo de 20 minutos, podrá repetirse la dosis, pero sólo una vez. Si tiene carbón activado en polvo y la sustancia ingerida no es cáustica ni álcali, dele al enfermo dos cucharadas soperas mezcladas con agua. El carbón activado, por su gran poder absorbente, retendrá una buena parte del tóxico ingerido y lo arrastrará con él  al intestino. Pero como absorberá también el jarabe de impecacuana, no se debe tomar el carbón hasta que el jarabe haya provocado el vómito. Si no se encuentran disponibles estos productos, haga tomar al paciente varios vasos de agua o introdúzcale el dedo en la garganta.

6. Después  que el intoxicado haya vomitado, vuelva a administrarle el antídoto, use el carbón activado o de dos a cuatro vasos más de leche, o cuatro claras de huevo crudo disueltas previamente en un vaso de leche.
 
 

INTOXICACIÓN POR MONÓXIDO DE CARBONO



EL MONÓXIDO de carbono es un gas incoloro, inodoro, que mata sin previo aviso. Un motor de automóvil que se deje en marcha en un garaje cerrado puede producir una dosis mortal de este gas. También produce monóxido de carbono la leña, el carbón mineral o vegetal, los quemados de petróleo defectuoso, etcétera. En las habitaciones mal ventiladas donde se usan estos artefactos siempre hay peligro de envenenamiento.
Síntomas de la intoxicación: somnolencia intensa, dolor de cabeza, mareos, debilidad, dificultad para respirar, a veces vómitos, seguido de colapso y pérdida del conocimiento. La piel, las uñas y los labios pueden adquirir un color morado.
Primeros auxilios : Leve a la víctima inmediatamente al aire libre o abra todas las ventanas o puertas.
Aflójele la ropa apretada (cinturón, cuello, faja, sostén, etcétera). Inicie sin tardanza la respiración artificial si el  intoxicado no respira o si tiene respiración irregular (V. la pág. 26). Si el corazón se ha detenido, aplique la resucitación cardiopulmonar (pág. 28). Manténgalo acostado e inmóvil para reducir al mínimo sus necesidades de oxígeno. Cúbralo para darle calor. Llame al médico o al hospital, y explique en que consistió el accidente, insistiendo en la necesidad de contar con el oxígeno por tratarse de intoxicación por monóxido de carbono.

Advertencia : A veces un tubo de escape defectuoso tiene fugas monóxidas de carbono que afecta a los niños dentro del automóvil, sin que los adultos se percaten. Vigile siempre que se encuentre en un buen estado el escape de su coche.
 
 

LESIONES DEL CRÁNEO; FRACTURAS, CONTUSIONES



SOSPECHEla existencia de lesiones craneales en todo accidente de tráfico, caída u otro choque violento. Síntomas: víctima aturdida o inconsciente; hemorragia por la boca, nariz u oídos; pupilas desiguales en tamaño; parálisis en una o más extremidades; dolor de cabeza o mareo, visión doble, vómitos y palidez. A veces la persona parece completamente normal, pero puede perder momentáneamente el conocimiento o no recordar qué le causó la lesión, aunque más tarde caerá en la inconsciencia o desarrollará otros síntomas.

Aunque el golpe no haya dejado sin conocimiento al herido, siempre hay el peligro de hemorragia cerebral y de serios trastornos posteriores. Si el paciente permanece quieto y acostado, serán menores las probabilidades de hemorragias. Si está inconsciente o se sofoca, vuélvale la cabeza a un lado con suavidad, de manera de que la sangre o las flemas puedan escurrir por la comisura de la boca. Si el accidentado está sangrando por la cabeza, póngale un apósito estéril sobre la herida y fíjelo con una venda. Mantenga al lesionado acostado y completamente quieto hasta que sea posible trasladarlo a un hospital.
 
 

MORDEDURAS DE ANIMALES



LAVE La herida inmediatamente con agua corriente del grifo para eliminar la saliva del animal. Luego lave la lesión durante cinco minutos con mucho jabón y agua. Enjuáguela cuidadosamente y cúbrala con un apósito. No pierda tiempo y consulte enseguida con el médico, quien tratará la herida y decidirá qué medidas de prevención contra la rabia son necesaria.

Si la mordedura es de un perro o gato desconocido, trate de que lo capturen y lo lleven al departamento de sanidad o instituto antirrábico que corresponda para que lo tengan en conservación. Si el animal desaparece, o si la observación demuestra que tiene rabia, la persona mordida necesitará que le apliquen una serie de inyecciones antirrábicas para salvarle la vida.
 
 

OBJETOS TRAGADOS



LOS OBJETOS  pequeños y redondos (cuentas de collares, botones, monedas, canicas) que se tragan los niños suelen pasar por el aparato digestivo sin producir trastornos, y se eliminan naturalmente. No se deben administrar purgantes ni alimentos voluminosos; limítese a la alimentación normal. Si se nota dolor o dificultad para pasar la comida, consulte con el médico,. Cuele durante varios días las heces fecales con un lienzo delgado para determinar si ha salido ya el objeto que se había tragado.

Los objetos rectos o puntiagudos (horquillas, alfileres, espinas de pescados, huesos) son peligrosos. No pierda la calma; consulte usted con el médico de inmediato.
 
 

PARTOS - CASOS URGENTES



EL PARTO es una función fisiológica normal. Conviene dejar que la naturaleza siga su curso. No hay que apresurar el nacimiento ni intervenir; basta con lavarse perfectamente las manos y conservar el lugar limpio.

Durante el parto solamente se debe sostener el niño mientras sale. No toque ni introduzca objetos en el órgano genital de la madre.

*  Cuando el parto ha terminado, coloque al recién nacido en los muslos de la madre, con la cabeza ligeramente baja, y cúbralo para mantenerlo caliente.

* Si el infante no respira, estimúlelo con una palma en las nalgas. Si no reacciona, emplee la respiración de boca a boca, pero procediendo con suavidad ( V. la pág. 26).

Dé un ligero masaje al abdomen de la madre, para ayudar a que se contraiga la matriz.

* Sumerja unas tijeras en agua hirviendo, o límpielas con alcohol. Amarre una cinta o tira limpia en torno al condón umbilical, a unos 10 cm de distancia del recién nacido, para detener la circulación en el cordón. Luego amarre una segunda cinta a 15 o 20 cm. (esto es, de cinco a 10 cm de la primera). Si no hay cintas disponibles pueden utilizarse cordones de zapatos o cualquier tira de otro material, desinfectándolola previamente con alcohol.

No se apresure a cortar el cordón; espere hasta que haya salido la placenta. Luego, con las tijeras limpias, corte el cordón entre las dos cintas.

No lave al recién nacido, pues la materia blanca que lo envuelve le protege la piel.

* Mantenga a la criatura y a la madre abrigadas. Avise al médico de la parturienta, y transporte a ésta y al recién nacido al hospital o a la clínica que indique el facultativo.
 
 

PÉRDIDA DEL CONOCIMIENTO POR CAUSA DESCONOCIDA



SI ENCUENTRA usted una persona inconsciente y desconoce la naturaleza del trastorno:

1. Aplique la respiración artificial (V. la pág. 26) solamente si la víctima no respira o lo hace con gran dificultad. Si se ha detenido el pulso, emplee la resucitación cardiopulmonar (V pág. 28).

2. Si el paciente está pálido y tiene el pulso débil, bájele la cabeza ligeramente, y no le dé absolutamente nada de beber.

3. Sitiene las uñas o los labios amoratados, compruebe si respira y tiene pulso, y aplique la respiración artificial o la resucitación cardiopulmonar en caso necesario.

4. Si una persona inconsciente vomita, vuélvale la cabeza a un lado para evitar que se ahogue.

5. Averigüe todas las circunstancia del hecho que puedan proporcionarle los testigos.

Haga llamar una ambulancia de inmediato. No mueva a la persona privada del conocimiento, a menos que sea absolutamente necesario para evitar mayores daños (véase "Cómo mover a una persona herida", en la pág. 9).

No toque ni recoja los efectos personales de un extraño que haya quedado inconsciente, ni ninguna posible prueba del crimen o intento de suicidio, a no ser que fuera verdaderamente indispensable para salvar la vida de esa persona.
 
 

PICADURAS DE ABEJAS, AVISPA Y MOSCARDÓN



Si es posible, extraiga el aguijón con una aguja o navaja esterilizada. Vierta agua fría sobre la picadura y alrededor de esta para atenuar el dolor y retardar la absorción del veneno, o aplíquele hielo. La loción de calamina puede aliviar el escozor o comezón.

Sumerja a la víctima de picadura múltiples (por un enjambre de insectos) en un baño frío en el que se haya disuelto bicarbonato de sodio (una cucharada de litro). Si se dispone de medicamentos antihistamínicos, pueden tomarse en la dosis recomendada por el médico.

Algunas personas alérgicas a las picaduras de insectos, reaccionan violentamente. Hay que llevarlas inmediatamente al hospital y en trayecto aplicarles compresas frías y administrarles antihistamínicos.
 
 

PICADURAS DE ARAÑAS VENENOSAS Y ALACRÁN



MANTENGA a la persona acostada, quieta y bien abrigada. Habrá enrojecimiento y hinchazón alrededor de la picadura, y dolorosos calambres abdominales o musculares, fiebre, sudor y náuseas.

Probablemente se extenderá por todo el cuerpo del lesionado un dolor con hormigueo y ardores.

Aplique hielo en abundancia al rededor de la zona herida para retardar la difusión del veneno. Llame al médico o lleve de inmediato al enfermo a un hospital.


 
 

PICADURAS DE GARRAPATAS



NO TRATE de arrancar la garrapata. Generalmente se puede desalojar con unas cuantas gotas de trementina, o cubriéndola con aceite denso o con vaselina para cerrarle los poros respiratorios. Estas medidas suelen bastar para desprenderla antes de media hora.

En caso contrario retírela con unas pinzas (como las de depilar), maniobrando suave y lentamente para no aplastarla y de modo que se les aflojen todas las partes de la cabeza. (Evite tocar las garrapatas con las manos.) Luego lave el punto afectado frotando durante cinco minutos con agua y jabón. Las garrapatas y otros ácaros semejantes pueden transmitir enfermedades si se dejan adheridas mucho tiempo. Si se inflama la picadura o si el enfermo tiene fiebre, avise al médico.
 
 

PICADURAS DE HORMIGAS, NIGUAS, MOSQUITOS

LAVE con agua y jabón las partes afectadas. Aplique una pasta hecha de bicarbonato de sodio y un poco de agua, o emplee loción de calamina. (Las niguas no se adhieren firmemente antes de una hora al menos; si se procede sin pérdida de tiempo, pueden eliminarse restregando la piel con un cepillo y agua jabonosa.) En caso de hinchazón, cubra la picadura con un paño humedecido en agua helada.
 
 

PICADURAS O MORDEDURAS DE VÍBORAS



1. Acueste a la persona atacada.
2. Si la picadura está en un brazo o una pierna, aplique un vendaje (utilizando una corbata, un cinturón o un cordón de zapato) cerca de la picadura, entre esta y el corazón de la víctima. Apriételo lo suficiente para retardar la circulación sanguínea en los vasos superficiales, pero no tanto que ocluya los vasos profundos. Si el vendaje está aplicado debidamente, la herida tiene que rezumar un poco.

3. Acto seguido, deténgase a pensar un momento: ¿es venenosa la picadura? Las mordeduras de las víboras ponzoñosas más comunes (por ejemplo, la de cascabel o crótalo) causa inmediatamente un dolor punzante, hinchazón y cambio de coloración de la piel, seguido de pulso acelerado pero débil, de palidez y debilidad general, y quizá náuseas y vómitos. La picadura de otras víboras ponzoñosas (como el coralillo) tal vez cause un sólo un ligero dolor y cierta leve hinchazón, pero los demás síntomas: dificultad para respirar, pulso rápido, vista empañada, náuseas y debilidad creciente, se presentan en minutos.

4. Si no se puede recurrir al médico, y si la mordedura es efectivamente ponzoñosa, esterilice un cuchillo o una hoja de afeitar en la llama de varios fósforos y haga una incisión en forma de x, de tres milímetros de profundidad y seis milímetros de longitud sobre cada huella de colmillo.

5. Con la boca (o con una ventosa) chupe y escupa el veneno de la herida. (Aunque el veneno no es tóxico para el estómago, de ser posible enjuáguese la boca con agua.) Continúe la succión durante una hora o más. Posteriormente, y si es posible, mantenga hielo picado (envuelto en tela) sujeto sobre la herida durante dos horas. (Advertencia: si tiene alguna herida en la boca, se aconseja no chupar el veneno.)

6. Consiga auxilio médico tan pronto como pueda. Si logró matar la víbora, llévela consigo para que el médico pueda identificarla.


 
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Esta página fue realizada por Yamila Sciammarella


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