Desde la patagonia al Perú, en las
laderas bajas de la tierra árida del sur del continente americano,
habitan los rebaños de
guanacos,
animales emparentados con los camellos, que vagabundean por los pastizales
del antiplano, a menudo en compañía de los ñandúes,
las grandes aves corredoras americanas, con las que constituyen una especie
de asociación de vigilancia común ante lo posibles predadores.
El guanaco (Lama
guanacoe) es un mamífero artiodactilo (dotado con un número
par de dedos) de la familia de los camélidos, a la que también
pertenece la llama, la vicuña y la aplaca. Su altura a la cruz (parte
mas alta del lomo) sobrepasa el metro, su longitud es de mas de dos metros
y su peso llega a los cincuenta kilogramos . Su pelaje es de color rojizo
en el dorso, cuello, cabeza y patas, y blanquecino en las partes
ventrales. Es un animal de porte esbelto, mas estilizado que la llama y
la vicuña, presenta finas y largas patas y delgado cuello. Las orejas
son alargadas y muy móviles y los ojos están protegidos por
espesas pestañas.
Se alimentan los guanacos
de hierbas y otros vegetales. Son mamíferos sociales que viven en
pequeños rebaños, compuestos por lo general por varias hembras
y un macho. En ocasiones, los individuos proceden de varias manadas se
juntan en su marcha a a través del antiplano, pero nunca llegan
a entremezclarse. Cuando se presenta alguna situación en peligro,
el macho ejerce la función de defensa al enfrentarse al posible
predador y guía al rebaño en su huida. El periodo de gestación
es de unos once meses y en cada parto suele nacer una sola cría.
CASTOR
La mas notable singularidad de los castores la constituye su habitáculo,
integrado por una cabaña construida en el centro de lagos o lagunas
y a la que accede por debajo de la superficie. Ello hace que deban mantener
los niveles de agua dentro de cierto limite, para los cuales son capaces
de construir diques con fragmentos de troncos que pueden alcanzar o incluso
superar los 300m de longitud.