Reducir calorías en la dieta con sencillos trucos

Siempre que nos planteamos hacer una dieta para bajar de peso, a todos se nos viene a la cabeza comer menos, pasar hambre y muchas cosas parecidas. Pero esto no tiene por qué ser así, hoy os traigo unos trucos para reducir calorías en la dieta con los que se puede bajar de peso y seguir comiendo de todo. ¿No os lo creéis? Pues no os perdáis este post. ¡Vamos a empezar a reducir calorías en la dieta sin hacer grandes sacrificios!

Sustituir las carnes con grasa por otras más ligeras

El primero de los trucos para reducir calorías en la dieta es muy sencillo, solo tenemos que sustituir las carnes que tienen mayor cantidad de grasa por otras más ligeras. Gracias a este truco podremos seguir comiendo platos de siempre, pero con muchas menos calorías. Por ejemplo, en la tradicional paella valenciana podemos sustituir el muslo de pollo por tacos de pechuga. En las lentejas o potajes usaremos la parte sin grasa del jamón en lugar de tocino o embutidos.

Con esta sencilla operación, que no resta sabor, ni cantidad de comida en el plato podemos eliminar una media de 100 calorías por ración. Probad a sustitur las carnes más grasas que aparecen a la izquierda por sus alternativas -columna de la derecha- y vuestros platos reducirán las calorías sin mermar la cantidad ni el sabor.

Buscar alternativas al uso de aceite

 

El aceite de oliva es el oro de la dieta mediterránea, pero consumirlo en fritos es muy perjudicial para la salud, por eso siempre que podamos vamos a intentar limitar su consumo o sustituirlo por otros productos.

En primer lugar, para la preparación de carnes y pescados en la sartén y que no se peguen yo recomiendo usar hojas de teflón. No necesitan aceite y los alimentos no se pegan, además se pueden fregar y reutilizar. Yo encontré este juego en Amazon y lo uso siempre.

Si de vez en cuando os queréis permitir un capricho y acompañar vuestros platos principales con algún tipo de frito os recomiendo las freidoras sin aceite. Hay diversos modelos en el mercado, y después de haber probado varias yo me quedo con Airfryer de Philips o con Actifry de Tefal. Ambas os permitirán disfrutar de los alimentos crujientes y jugosos como si estuvieran fritos pero sin usar aceite. Su funcionamiento es muy sencillo, utilizan la potencia del aire caliente para dorar los alimentos.

Por último, en las ensaladas el aceite es menos perjudicial, ya que no se cocina. Aun así, aporta una gran cantidad de calorías que podemos reducir usando vinagretas, zumo de limón o salsas hechas con yogurt desnatado como aderezo. Si a pesar de todas estas alternativas, no queréis renunciar al aceite tenemos otro truco para reducir calorías en la dieta: usar un pulverizador. Hay marcas de aceite que ya venden sus productos en este tipo de envase, como Carbonell; o sino podemos compras un pulverizador vacío y llenarlo con el aceite que usamos normalmente. Este tipo de envase nos ayuda a usar menos cantidad de aceite y que quede mejor repartida por todo el plato.

Usar productos light o desnatados

 

Los productos light en muchas ocasiones no son tan milagrosos como las campañas de publicidad pretenden hacernos creer, pero algunas veces si pueden convertirse en grandes aliados para reducir calorías en la dieta. Por ejemplo, en los lácteos su uso es muy beneficioso. Sustituyendo, por ejemplo, un vaso de leche entera por un vaso de leche desnatada, ahorraremos casi 100 calorías; y lo mismo ocurre con el queso o los yogures.

Sin embargo, hay otros muchos productos que se hacen llamar light y lo único que hacen es sustituir el azúcar por edulcorantes artificiales y grasas saturadas para conservar su sabor.

 

Alimentos caseros en lugar de precocinados o procesados

 

Este es un truco muy sencillo, los alimentos precocinados o procesados están llenos de grasas y azúcares para facilitar su conservación. Si en lugar de comprarlos, los preparamos nosotros mismos en casa veremos cómo consumimos muchas menos calorías a lo largo del día.

Los zumos de frutas naturales son una gran fuente de fibra y vitaminas, sin embargo, si los compramos preparados contienen una gran cantidad de azúcares. Así que es mucho mejor usar un zumo natural exprimido en casa a uno comprado en brick. Del mismo modo es mejor preparar un batido casero a comprarlo ya procesado. También podemos ahorrarnos muchas calorías preparando nosotros mismos las salsas.

Buscar preparaciones alternativas

 

Ninguno de nosotros queremos renunciar a nuestros platos favoritos a pesar de intentar bajar de peso. Por eso es muy importante buscar preparaciones alternativas para poder seguir disfrutando de ellos. Por ejemplo, podemos preparar la tradicional tortilla de patatas en el microondas sin usar nada de aceite y sin freír las patatas. Para esto te recomiendo que te hagas con un recipiente para tortillas.

Probad a cocinar las legumbres a lo pobre -solo con verduras- o en ensalada para evitar las calorías de los embutidos con los que se suelen acompañar normalmente. Seguro que con un poco de imaginación encontráis muchas maneras de preparación distintas para vuestros platos favoritos.

Usar alimentos saciantes

 

Dejamos de sentir hambre cuando nuestro estómago está saciado, es decir cuando ha ingerido la cantidad suficiente de comida, independientemente de las calorías que esta tenga. Por eso, uno de los trucos más importantes para reducir calorías en la dieta es usar elementos que te sacien con facilidad, pero que no tengan muchas calorías.

Para seguir este consejo lo ideal es aumentar el consumo de verduras y frutas que son muy ricas en fibras, por lo que sacian más, pero contienen pocas calorías. Los mariscos, que son ricos en proteínas, también aportan muy pocas calorías a nuestra dieta, aunque hay que vigilar su consumo por su alto contenido en ácido úrico.

En la siguiente lista encontrarás los alimentos saciantes que te ayudarán a evitar el hambre consumiendo muy pocas calorías. Aunque, no debes olvidar que su preparación debes ser siempre lo más ligera posible, es decir, cocidos o al vapor, en el caso de que no se puedan comer crudos.

  • Verdura
  • Fruta
  • Marisco
  • Setas
  • Claras de huevo
  • Legumbres
  • Pan integral
  • Patatas