HISTORIA DEL PROYECTO PARA LA CONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA DE MARÍA AUXILIADORA EN RIÓ GRANDE.
Los primeros misioneros llegados a Tierra del Fuego, comenzaron a propagar la devoción a María Auxiliadora porque Don Bosco el 29 de diciembre de 1887 a eso de las 10 has estando en el lecho de muerte le dice a Monseñor Cagliero."Propagad la Devoción a María Santisimaen la Tierra del Fuego..." (Boletín Salesiano, abril 1888p 45)
En las crónicas de la Misión leemos: "Hoy Francisco con Coffré anduvieron con los muchachos a la cumbre del cabo Sunday y allá colocaron el cuadro de María Auxiliadora...!Será esto como la primera piedra de algún lindo santuario! "(Crónicas de la misión, cuaderno Nº1 p.37 del 8/9/1898)

Cuando se hace cargo de la Diócesis, Monseñor Alemán comienza a hablar de hacer en la Misión un centro de devoción mariana. Dicen las crónicas del día domingo 2 de diciembre de 1990: "Hoy se realiza la Peregrinación a la Virgen de la Misión Salesiana... se reza la Misa en el gimnasio... superando los 1.000 peregrinos..."


Monseñor Alemán coloca y bendice la piedra fundamental junto a la Iglesia histórica, con la esperanza de poder levantar una nueva Iglesia para colocar la estatua de María Auxiliadora traída de España en 1933. Comenzó a hablar de "Santuario".

Hubo varios proyectos para construir una Iglesia:

Dicen las Crónicas:    La Misión Ntra. Sra. de la Candelaria tiene una atracción religiosa e histórica muy importante en la isla de Tierra del Fuego. Esto lo demuestra la cantidad de peregrinos que vienen a visitarla en las peregrinaciones que se realizan todos los años; la cantidad de bautismos y matrimonios que vienen a recibir en la Misión, personas provenientes de otras parroquias; y la atracción turística de Capilla Histórica construida por el P. Bernabé en el año 1898.

Historia de la imagen de María Auxiliadora.
  "El P. Juan Alberti... apenas nombrado inspector ( 1927) reunió el consejo integrado por los directores del colegio de Río Gallegos, de Puerto Natales, de San Jose y Don Bosco de Punta Arenas, y de común acuerdo hicieron una promesa muy seria con fuerza de voto, de erigir, una parroquia en honor y con título de Auxiliadora en Río Grande si conseguían el título de propiedad de los terrenos de la Misión de la Candelaria. Es de notar que entonces, el Sacerdote Juan Aliberti desde Deseado... lleno de fe, encargó luego a los talleres salesianos de Sarría, Barcelona, España, una estatua de María Auxiliadora, que fuera artísticamente tallada en madera. En 1933 esta hermosa imagen estaba en el instituto ''Don Bosco" de Punta Arenas, fue bendecida por el Vicario Apóstolico Monseñor Arturo Jara M y llevada en procesión en una solemnidad de la Santísima Virgen y fue depositada en la oficina inspectorial... El padre Aliberti se abocó determinadamente con el Sr. José Menéndez Behety, y como fruto de la canonización del santo fundador, obtuvo la escritura de la propiedad de la Misión. Los salesianos de Río Grande (por el año 1951) conocían el destino de la hermosa estatua para la Misión y deseaban tenerla mientras vivía el Padre Aliberti, pensando que de otro modo no la verían mas. El Padre Juan Aliberti estaba enfermo... Un día me manifestó la conveniencia de enviar la imagen a la Misión, porque había sido adquirida para la Misión. Sin más, mandamos a la carpintería un cajón y la encajonamos lo más segura posible para que no sufriera menoscabo el camino. La mandamos a porvenir y de ahí en un camión a la Misión de Río Grande. Supo el mismo Padre Aliberti que los salesianos de la Misión la custodiaban y los salesianos que estaban en el pueblo la reclamaban y el padre afirmó que el lugar mejor para la imagen era la Misión. Este ser su lugar. Confieso que recibí críticas por haber enviado esta imagen a Río Grande, y de altos personajes que me dijeron que no debíamos habernos desprendido de ella y que la promesa habría quedado cumplida lo mismo, porque quedó en Río Gallegos la hermosa y artística figura, estatua marrónea de Santo Domingo Savio, destinada, adquirida para Punta Arenas. Pero me defendí aduciendo el cumplimiento de la promesa y creo que fue lo mejor".
(Carta del P. Vicente Luchelli al P. Arístides Paciaroni, Director de la Misión, escrita en Punta Arenas 20/5/1977)

Santiago Facundo Santoro

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