VIDA Y OBRA DEL PADRE JUAN TICÓ

          [haga click en las fotos para verlas a pantalla completa]

          El Padre Juan Ticó nació el 20 de Octubre de 1919 en la localidad de Puerto Santa Cruz. Sus padres fueron Domingo Ticó y Juana Lluis y eran 7 hermanos, 4 varones y 3 mujeres. De chico le gustaba mucho el fútbol, la pesca, remontar barriletes, jugar a las bolitas, ir al campo a cazar liebres con los perros e ir a la estancia de su padre "El Baile" a andar a caballo.

          Un par de anécdotas que recuerda de cuando era niño son de la famosa huelga de ganaderos: los huelguistas pasaban por las estancias para tomar presos a los estancieros que no se adherían a la huelga. Le llegó la hora a Don Domingo Ticó y fue una situación muy dolorosa para la familia. Pero al ver que era una familia muy numerosa con 7 hijos un primo de Juan se ofreció para que lo lleven a cambio de su tío. Pero luego, el primo se escapó de su prisión escabulléndose entre unos fardos de lana.

          Otra anécdota fue cuando los huelguistas decidieron atacar la ciudad de Puerto Santa Cruz y la gente se fue a refugiar a la Iglesia porque era el único lugar construido de material. Finalmente, los huelguistas no pudieron llegar a la ciudad porque el cable para cruzar el Río Santa Cruz en balsa fue cortado.

          Juan Ticó completó sus estudios primarios en el Colegio Salesiano de Santa Cruz, y luego viajó a Punta Arenas para hacer su secundario, llamado en Chile "Humanidades", durante 3 años. El espíritu salesiano se metió en sus venas y lo contagió completamente.

          En 1936 viajó a Fortín Mercedes a hacer su Noviciado y estudió la carrera de maestro. Estuvo en Río Gallegos y Puerto Deseado dando clases y luego viajó a Córdoba a estudiar 4 años de Teología.

          Se ordenó Sacerdote el 21 de Noviembre de 1948. Luego estuvo en San Julián, donde pasaba películas y hacía obras de títeres para los chicos, y participaba como dirigente de los Exploradores de Don Bosco. También estuvo en Puerto Deseado y Puerto Santa cruz.

          En sus vacaciones venía a Río Grande donde embalsamaba animales para el museo de la Misión Salesiana (aprendió a embalsamar en Fortín Mercedes). En el año 74 vino a Tierra del Fuego y fue director de el colegio de Ushuaia por 6 años. Luego fue a San Julián y fue director ahí por otros 6 años. Vino a la Misión en el 89.

          Con sus 78 años de edad, el Padre Ticó aún es centro de atracción de gran parte de los alumnos de la escuela. Nunca faltan los chicos o chicas que en sus ratos libres y de recreación pasan su tiempo con él, tomando mate, charlando amistosamente, jugando, y a menudo escuchando las historias que el Padre les cuenta con mucho entusiasmo y serenidad.

          Una de las actividades más importantes que desarrolla el Padre Juan en esta Institución es la de dirigir el museo inaugurado hace poco tiempo, tarea que desarrolla con gran responsabilidad. También es el encargado de la taxidermia, o sea que todos los animales que se encuentran embalsamados en el museo los ha embalsamado él.

          Tiene a su cargo una cuadrilla de trabajo de primer año, llamada Museos, y que lo ayuda a guiar a la gente que viene a visitar el museo.

          Pablo Torres y Jhonny Vidal


          Entrevista al Padre Juan Ticó

          (sacada de Nuestro Boletín Informativo)

          "Donde hay caridad y amor, allí está Dios"

          El Padre Juan Ticó fue actor, recitador, hombre del fútbol y, como si esto fuera poco, primer sacerdote de la Patagonia (¡chupate esta mandarina!). La entrevista duró una hora y media y nos faltó tiempo.

          Nosotros: ¿En dónde nació P. Juan? J. Ticó: Yo soy Santacruceño, nacido en puerto Santa Cruz, tuve siete hermanos, no conocí a mi madre porque ella falleció un mes después de haberme tenido a mí y a mi hermana melliza, es por ese motivo que fui criado por una querida tía.

          Nos: ¿Cómo fue su infancia? J. Ticó: tranquila, muy tranquila... me gustaba jugar al fútbol, andar a caballo y junto a mis primos habíamos formado un temible equipo de fútbol, en el cuál yo era el más pequeño. Pero como les dije antes mi infancia fue muy tranquila y sobre todo divertida.

          Nos: ¿Cómo nace su vocación? J. Ticó: Estoy convencido que mi vocación nace por la oración de una monjita de apellido Rosso, que era muy amiga de la tía que me crió.

          Nos: ¡Por la oración de una monjita! ¿cómo es eso? J. Ticó: Sí, y les cuento por qué... El tema es que en la época de las famosas huelgas de la Patagonia la cosa se había tornado muy peligrosa, los huelguistas como forma de protesta tomaban las estancias y en varias ocasiones daban muerte al propietario de la misma, así que el miedo a esta gente era muy grande. Mi padre era dueño de una hermosa estancia y es apresado por los huelguistas.... Entonces un querido primo, Andrés Ticó, les propuso que dejaran en libertad a mi padre por que tenía que cuidar a sus siete hijos y que él se ofrecía a ocupar su lugar. Su pedido fue aceptado y mi papá quedó en libertad.

          Nos: ¿Y su primo? J.Ticó: El, cuando la noche se hizo presente, se las ingenió y gracias a Dios pudo escaparse.

          Nos: Pero, ¿Qué tiene que ver todo esto con su vocación? J.Ticó: El hecho es que al día siguiente los huelguistas se dirigían hacia Pto. Santa Cruz, en donde yo había nacido, y los pobladores empezaron a buscar donde refugiarse ese día. ¿Me siguen hasta acá muchachos?

          Nos: Sí, sí, dele nomás. J.Ticó: Bueno, vino la noche y mucha gente se había escondido en el único lugar seguro... la Iglesia. Allí se encontraban con los otros la hermana Rosso y en un momento de la noche nos llamó a mi hermana, a mí y a varios chicos que circulaban por el templo y nos puso en el altar del Sagrado Corazón de Jesús... ella oró para que Dios nos protegiera y concediera alguna vocación para los que estabamos allí... El tiempo fue pasando, yo asistía a misa, rezaba mucho y un buen día un querido sacerdote me pregunta si quería hacerme cura. Mi respuesta fue no! Lo que yo deseaba era ser mecánico. Este curita no se dio por vencido y en otra oportunidad lanza su pregunta matadora y por supuesto le respondí que ¡sí! Enseguida habló con mi familia, preparó todos los papeles y cuando me di cuenta ya estaba en Punta Arenas (Chile), y allí estudié durante tres años.

          Nos: Padre... ¿Qué recuerdos tiene de su ordenación? J.Ticó: Mirá, ¡habíamos deseado tanto ese momento! Eramos 39...¡y qué alegría teníamos ese día! Yo me ordené en Córdoba el 21 de Noviembre de 1948.

          Nos: ¿Y su primera misa, cómo fue? J.Ticó: Bueno, al día siguiente de habernos ordenado, celebrábamos nuestra primer misa. Recuerdo que desde Puerto Santa Cruz habían venido a acompañarme mi prima y dos de mis hermanos. No puedo decirte con palabras lo que yo viví en ese momento, pero te puedo asegurar que ya han pasado 50 años y cada vez que recuerdo ese día la sensación sigue siendo la misma... ¡todavía no encuentro las palabras justas para expresar lo sucedido!

          Nos: Actualmente ¿Qué está haciendo padre Juan? J.Ticó: Estoy como director de un hermoso museo en Río Grande en donde tenemos casi toda la fauna de Tierra de Fuego, y muchas cosa más.

          Nos: ¿Cómo llega a Río Grande? J.Ticó: En 1952 yo ya era sacerdote y estaba trabajando en Pto. Deseado. Entonces, cuando llegaba el momento de tomarme unas lindas vacaciones preparaba mis cosas y partía para Río Grande. En ese momento estaba en formación nuestro querido museo, y como yo había aprendido a embalsamar en Fortín Mercedes, me dedicaba a esto en mis tiempos libres.

          Nos: ¿Trabaja solo en el museo? J.Ticó: No, tenemos un grupo de jóvenes a los cuales enseño todo lo que he aprendido en lo que al museo se refiere.

          Nos: ¿Cómo ve a los jóvenes hoy? J.Ticó: Hay como una división: por un lado los chicos muy alegres, muy entusiastas y por el otro jóvenes distraídos y hasta viejos. Son como dos grandes grupos en los cuales hay que meterse a luchar.

          Nos: ¿Qué mensaje les dejaría a los jóvenes? J.Ticó: Yo les diría que... en donde hay amor y caridad, allí está Dios.


          Acción de Gracias del Padre Juan Ticó

          Jesús, gracias por haberme llamado a ser tu sacerdote. María Auxiliadora continúa siendo mi Madre. Don Bosco, estoy muy contento de ser salesiano. Pido al Señor bendiga a todos mis familiares, a la Familia Salesiana, a mis amigos y a todos los fieles.


            Volver a la página principal